Y que bonita es la vida cuando te regala una ilusión.
Como me gusta esa sensación de levantarte por las mañanas de un salto para ir al instituto sabiendo que allí te cruzarás en algún intercambio con esa persona... O llegar corriendo a casa y comer en apenas 10 minutos para coger corriendo el portátil y mirar si está conectada aunque sea para hablarle y preguntarle por cómo le ha ido la mañana.
La verdad es que cuando algo te ilusiona, todo cambia de un color un poco gris a llenarse de los mejores colores que conoces, y es que cuando estás ilusionado, todo cambia a mejor, porque esa persona sabe sacar lo mejor de ti, aunque ella no lo sepa, aunque a veces ni se lo imagine, pero estás a gusto con ella y lo demás deja de importarte por un momento. Ilusionarte con tonterías de críos o llegar a imaginarte incluso como serian tus hijos, aunque solo lo hagas de broma, pero lo haces... Y es que piensas una y otra vez y ves que es la persona que durante mucho tiempo has buscado, y acaba de aparecer en tu vida, sin saber ni si quiera por dónde, y lo único que puedes hacer es engancharte al tren, porque solo pasa una vez, y no desaprovechar de ser feliz con la niña de tus sueños (:
No hay comentarios:
Publicar un comentario