miércoles, 14 de diciembre de 2011

14.

"No está, se fue, que Dios te tenga en la gloria. Escúchame, donde quiera que te halles, aún pido tu bendición para salir a la calle".

Otro 14 de diciembre que pasa por las hojas de mi calendario...
Sí, ya hace 2 años desde aquel día en el que partiste a ese viaje en el que algún día nos encontraremos.
Desde que te fuiste no todo ha sido fácil... Me ha pasado muchas cosas, y bastantes no han sido tan buenas como habría querido...
Y es que no hay día que no te recuerde, todo lo que hacías por mi por cuando era pequeño y el amor que me dabas de la manera que podías. No hay día que no sueñe con que existiera un teléfono para hablar con el cielo, para poder hablar contigo todos los días y poder pedirte consejos para todo lo que me pasa... También poder decirte lo mucho que te quiero y lo tantísimo que te echo de menos. Poder decirte las ganas que tengo de volver a verte y de poder volver a abrazarte como siempre lo hacía.
¿Recuerdas cuando me llevabas al colegio o me comprabas chuches? Pues yo no hay día que no lo recuerde. Siempre te tengo guardados unos cuantos minutos de mi día para acordarme de ti y de todo lo que me querías.
Cada vez que me pasa algo malo, me paro y pienso en tí, y si cierro lo ojos siento que estás junto a mi, ayudándome, apoyándome y haciéndome más fuerte para afrontar los problemas.
Simplemente decirte que cada día que pasa me duele menos tu pérdida, pero que eso no hace que te eche de menos o te deje de querer, porque cada segundo que pasa te quiero más y se que cada segundo pasado es un segundo menos que me queda para verte.
Te quiero abuelo.

lunes, 12 de diciembre de 2011

Así son las cosas.

NO HAGAS IMPRESCINDIBLE A ALGUIEN QUE TE TOMA COMO UNA OPCIÓN.
Que no es por nada... Pero es que ya cansa un poco estar a la espera de respuestas que nunca llegan y de ser segundo plato...
No soy la mejor persona del mundo, ni el príncipe azul de los cuentos, ni el hombre perfecto con el que las mujeres sueñan... Pero tampoco soy lo que nadie quiera para tener que depender de una persona...
No es que esa persona sea mala, pero tengo 17 años, y no pienso perder ni un segundo de mi vida...
Lo siento si decepciono a alguien... Pero es una decisión que se que tengo que tomar...

viernes, 2 de diciembre de 2011

Vida loca.

Ya no entiendo nada, todo me molesta,
desde que no estás mi sonrisa duerme su más larga siesta.
Ni fiestas, ni paseos, solo verte deseo,
aquellos viejos mensajes veinte veces al día leo.
No creo que seguir buscándote sea lo mejor,
necesito controlar esto que estoy sintiendo, amor.
Para olvidarte no tengo valor,
ya no quiero respirar el aire, si ese aire no trae tu olor.
Eres la flor fantasma en mi jardín, mi gran anhelo,
mi nube en el infierno, el fuego en medio del cielo.
La ilusión bonita, que camina por mi pensamiento,
y va sembrando la esperanza de verte aunque sea un momento.
Siento que lo que siento, solo yo lo siento,
por eso me veo solo y triste al final de este cuento.
Lo lamento, no te miento, tengo que mucho que brindarte,
muchas cosquillas que hacerte, muchas caricias que darte.
Te doy un beso en la vida, ante tu partida callo,
esto va más allá del sexo, sin tus besos no me hallo.
Pongo el disco de Ayo, me acuesto, pienso en ti,
y en lo feliz que fuera si estuvieras ahora aquí.
Esta vida loca, esta sensación tan loca,
esa sonrisa tuya que al besarla me provoca.
Esta ciudad tan loca, toda esta gente loca,
que con tanto apuro ya no se disculpan cuando chocan.
Me toca decirte que cuando me tocas tiemblo,
que eres el Dios que se venera dentro de mi templo,
que solo tengo tiempo para pensar que me besas,
que a diario pasas por mi casa y me abrazas con fuerza.
Con la inocencia de un niño y la fuerza de un huracán,
mi mente y mi cuerpo amándote en todo momento están.
Es tan difícil olvidar el sabor de tu boca,
y esa belleza tan inmensa que no depende de la ropa.
El mundo rota, el tiempo trota y sigo ahí sin duda,
imaginándote sonriendo ante mi desnuda.
La noche muda, la cama vacía y el techo,
preguntándose por qué no estás esta noche en mi lecho.